
Pero, cuando el amanecer parece llegar dos horas antes, provocado por una intensa e inquietante luz procedente de una fuente desconocida, su vida tal y como la conocen ha llegado a su fin. Desde las ventanas del atico de Terry, observan aterrados mientras por toda la ciudad la gente se ve atraida al exterior y desaparecen en inmensas naves alienigenas que cubren el cielo de Los Ángeles.
Ahora, tendran que hacer acopio de todo su instinto de supervivencia para evitar ser capturados por las miles de monstruosas criaturas que recorren la ciudad en busca de cualquier humano que haya logrado escapar de su asalto inicial. Desde tanques a zanganos o extraterrestres parecidos a hidras, los alienigenas parecen imposibles tanto de eludir como de destruir. El fin del mundo ha llegado... no hay mas que asomarse por la ventana...
Descargar